Lecturas de Año Nuevo. Ni un paso atrás

Nuevo año: proyectos viejos

Ya libre de las obligaciones, es decir, del placer obsesivo de escribir, me dedico durante estas breves vacaciones a jugar basquet hasta la extenuación --hoy estuvimos casi tres horas bajo un sol de 38 grados-- y a leer. A las cinco de la tarde ya estaba como el negrito Cucurumbé, irreconocible. Lo bueno es que los compañeros de la UV no son racistas.
Terminé de leer Diario de un libertino, de Rubem Fonseca. RF clavado, genio y figura, escribe siempre igual sobre lo mismo y en el mismo tono... y sin embargo me agrada. Es una novela sin duda autobiográfica y quizás la más directa y sincera de las que ha escrito. Cualquier pensaría que el eterno protagonista de RF es un ente de ficción: quien conoce a RF en persona se da cuenta que no hay ficción: que el protagonista de las novelas de RF es RF: un despiadado vividor, fornicador, ateo, un Trimalción exacerbado, un orgiástico adicto al sexo y sin embargo --paradoja de las paradojas--, uno de los más simpáticos escritores y protagonistas que conozca de la literatura de todos los tiempos. Es RF un ser humano en carne viva, sin represiones, sin concepto del pecado, un insaciable gozador de mujeres, un abominador del matrimonio y las rutinas... La novela trata del Complejo de Zimmerman, que consiste precisamente en el hecho de que a los escritores se les identifique con sus personajes.
Orita regreso...voy a partir la rosca...
Otra novela que inicié y dejé a las primeras páginas fue El amigo manso, de BP Galdós: un realismo chato y medio humorístico que me aburrió. Ahora estoy leyendo los cuentos de Melville. "Bartleby", el clásico, a más de estar escrito con una elegencia digna de Borges, presenta una situación muy semejante a la de la Editorial de la Universidad Veracruzana: un día llega un personaje algo extraño que casi no hace nada sino su voluntad de no hacer nada, y a partir de entonces se queda para sienmpre. En nuestra editorial tenemos a un Barleby desde hace más de diez años.
Y mañana es el regreso a las labores de la editorial y de las clases.
A planear, también, los proyectos del año. 1. La publicación de El Imperio de las Mujeres. Cuentos en lugar de hacer el amor. 2. La espera del dictamen de El hoyo negro. 4. La espera de las negociaciones de Cuentos para la princesa Marian, textos infantiles. 5. La espera de la respuesta de la agencia literaria Carmen Balcells con respecto a la novela recientemente terminada: Historia de todas las cosas. 6. El inicio de negociaciones de otra novela, en este caso breve. 6. La escritura de la novela La vidita literaria, que debe estar lista en diciembre del 2009. 7. La implementación de un par de talleres literarios. 8. La planeación de las actividades de la Feria del Libro Universitario. Y otro evento importante en la Universidad Veracruzana que no se ha concretado.
Cumpliré 60 años. ¡Quien lo creyera! Y la verdad es que me siento en plena adolescencia: como tengo planeado vivir hasta los 150 años y sólo tengo 60, no he llegado ni siquiera a la gravísima y dantesca mitad de la vida. De modo que ni un paso atrás...ni bailando tango.

Marco Tulio Aguilera

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