DON GARRAPATA EN EL TEATRO

Una nueva mascota y MT escribe sus primeros poemas

Acabo de encontrar que en efecto lo que escribo es ponzoñoso: encontré un bellísimo alacrán entre los libros que me enviaron recientemente de Alfaguara: Cuentos para después de hacer el amor y El pollo que no quiso ser gallo. Inmediatamente decidí adoptarlo: le puse tres nombres: Federico Nietzsche, Rasputín y Peter Pan. Lo guardé en una botellita de plástico de cuello amplio, le puse un papel húmedo --como recomienda una entrada de Wikipedia-- y lo metí en mi maletín. Mientras iba rumbo al básquet estaba meditando mis próximos cuidados: regalarle unas cuantas cucarachas, moscas o escarabajos y sacarlo a pasear de vez en cuando, ponerle un poco de arena y hojas para ambientrarlo. Cuando quise mostrarle mi nueva mascota a mi wife me descubrí huérfano: estaba más tieso que las momias de Guanajuato.
Para consolarme me puse a planear mis próximas clases en la Facultad de Teatro. Terminé. Mi desconsuelo continaba. Entonces me puse a escribir nuevos poemas de amor...

16. Eso ya me lo has dicho 45 veces, my love,
pero de todos modos es poesía.

17. Me duele este premolar con caries, dijo,
y le escribí este poema.
No sé si se alivió,
pero quedó el registro de mi esfuerzo.

18. No importa cuántas veces choques tu BMW,
amadísima.
Voy a pagar la reparacion,
siempre que no dejes la licencia de mi corazón en casa.

19. Siempre que me regañes te voy a responder con un poema,
a ver si así se te quita
esa maldita costumbre.

20. Sígueme queriendo, amor,
así no tendremos que pagar la renta.

21. Si me sigues amando
ya no saldré a trabajar cada mañana.
Viviré en tu corazón y me alimentaré de tu aliento.
¿Y los niños?
Que se las arreglen solos.

22. Te hago responsable de la creación, mi amor.
Quiero darle un descanso al señor Dios.

23. Si volviera a vivir
no cometería los mismos errores...
Sino otros.

Y una anécdota chistosa: leí estos poemas en al Zócalo de Puebla ante los tallersitas de la Sociedad General de Escritores de Puebla. Al final varias de las chicas se acercaron a mi esposa a preguntarle si de verdad tenía un BMW. Bendita inocencia de la juventud, que según parece ya no es el divino tesoro de RD, sino ...fill the blanck...

Marco Tulio Aguilera