EROS FRENTE A LA CATEDRAL DE PUEBLA

La dolce vita

Terminó el Taller de Cuento Erótico en la Sogem en Puebla. Una experiencia gratificante, tonificante, divertida, entretenida, jugosa y feliz en la que conocí a 25 personas agradables y enjundiosas que quieren ser escritores. Había de todo: el megalómano que dejó pálido a Mistercolombias, hombres y mujeres maduros e inquietos, deseosos de escribir y seguir viviendo con intensidad; una criatura pequeña que se quebró una pata tratando de hallarle la solución a un cuento, una escritora que creía ser pornógrafa y resultó cultora de la más dulce y divertida cursilería, un ángel oscuro, estudiante de música para quien el mujndo actual es una especie de chiste de mal gusto contado por un imbécil; un atildado personaje con facha de alto funcionario público y un talento envidiable; el que vive rodeado de niños; el tímido con aspecto de hippie añoso y el que tiene aspecto de perredista arrepentido... Gente toda amable, receptiva, simpática, sin morbosidad ni malas intenciones... En una semana de trabajo intensivo concluimos por lo menos quince cuentos de un nivel muy alto. Los "muchachos" los leyeron en público frente a la catedral de Puebla: abrieron un espacio al erotismo en una ciudad a la que se califica de cerrada, pagata, conservadora e impenetrable. Pues, amigos, la penetramos con todo y cojones: hasta al fondo y no faltará quien muy tarde se dé cuenta y ponga el grito en el cielo... o por lo menos en la curia.
En Puebla descubrí que no soy novelista ni cuentista, sino poeta. Aquí va la primicia de mis poemas...
1.
Quítate los calzones, mi amor,
Quiero bajar al cielo.

2. Abre los ojos, querida,
que si no lo haces
no puedo despertar.

3. Si tu corazón se detiene,
sería capaz de bajarme de mi coche
y empujarlo.

4. Siempre que me regañes
tevoy a responder con un poema...
A ver si así se te quita esa maldita costumbre.

5. Dámelo esta noche, amot.
Tengo que terminar este libro de poemas.

6. Sigue orinando, mi amor.
Mientras tanto yo te miro
y hago poemas.

7. Si fueras bicicleta, amor,
no terminaría de pedalearte.

8. Si volviera a vivir
no cometería los mismos errores...
sino otros.

Estos poemas fueron inspirados por una mujer que conocí en Puebla. Al que adivine su nombre le enviaré una colección completa de los libros de don Garrapata (quedan excluidos todos los que estén relacionados con la Sogem de Puebla o el Taller recientemente clausurado).

Marco Tulio Aguilera