LOS PERJUICIOS DE LA GLOBALIZACIÓN

CARTA A UN EDITOR DERROTADO

Recibí la carta del editor de uno de los más grandes consorcios editoriales de lengua castellana. Lo conocí en un evento en el que él habló muy convincentemente, y con lo que parecía una absoluta sinceridad, sobre su labor al frente de la empresa. Dijo que si le preguntaran qué libro de buena calidad literaria había publicado el año pasado, no podría mencionar ni un solo título. Que él conservaba su trabajo porque tenía necesidad de comer, vestir y vivir holgadamente. Que él obedecía a políticas editoriales y no a sus inclinaciones o gustos. Su carta fue motivada por mi oferta de una novela que estoy promoviendo. Señaló que mis libros podían tener acogida en otra editorial menos comercial y más literaria. Ni siquiera le interesó ver lo que yo le ofrecía. Evidentemente no conocía mi obra ni le interesaba conocerla. Respeto su necesidad de comer, pero me parece un acto de cobardía plegarse tan obsecuentemente a políticas con las que dice no estar de acuerdo. Me consta que es un tipo inteligente y que es respetado en el ambiente literario. He leído sus artículos y he escuchado sus conferencias. No coinciden de ninguna manera con sus prácticas de vida. Es un individuo desliñado, amable, simpático y culto… pero derrotado por la globalización, por el gran río que privilegia la comercialización sobre la literatura, la carne sobre el espíritu, el whisky sobre el tequila.
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Marco Tulio Aguilera