GUSTAVO ALVAREZ

ESTE ES MI MAESTRO

Si alguno de los diez lectores de este blog se pregunta quién es el maestro de Marco Tulio en muchos de los aspectos no sólo beneficiosos para la humanidad sino perniciosos, inofensivos, apreciables, despreciables o perjudiciales de su polémica vida y supone que podría ser García Márquez, he de confesarle que está diametralmente y opuestamente equivocado: si hay una persona que ha marcado mi personalidad es Gustavo Álvarez Gardeazábal, autor de obras maestras como Condores no entierran todos los días, alcalde dos veces de Cali, candidato a la presidencia de Colombia, prisionero durante años por marrullerías de sus adversarios, gay orgulloso y tremolante, uno de los hombres más valientes de Colombia y quien hoy se ha convertido en figura pública internacional, a la que visitan ministros, militares, papas y presidentes. ¿Por qué? Por su limpia sabiduría de la vida y su don de anfitrión magnífico.
Gustavo fue el primer lector de mi primera novela y el que me puso alas, fue director del famoso Taller de la Universidad del Valle y hoy conduce un programa radial que escucha toda Colombia.
Gustavo me enseñó una cosa, sólo una: que si uno quiere ser escritor tiene que hacer su regalada gana e imponerse sobre el mundo entero, escribir lo que quiera, vivir como quiera... sabiendo que tarde o temprano los cochinos, los poderosos y los mediocres torcerán el rabo. A esta actitud ante la vida Kafka la llamó elegantemente mandato interior...
En la foto que verán abajo, en un promocional de un afamado vino, aparece Gustavo Álvarez Gardeazábal como un patriarca del sibaritismo y la ironía en las revistas Semana y Cromos. ¡Long live GAG!


ESTE ES MI MAESTRO DE INSOLENCIAS Y DISCIPLINAS NON CLERICALIS


Marco Tulio Aguilera