A FAVOR Y EN CONTRA DEL OSO

REACCIONES ANTE LA OBRA TEATRAL ¡QUEREMOS OSO!



La lectura dramatizada de la obra ¡Queremos oso! de MT despertó reacciones contradictorias entre el público autorizado y desautorizado en la librería de la Editorial de la Universidad Veracruzana. Germán Martínez, erudito en asuntos culturales y jefe de prensa de la Editorial de la Universidad Veracruzana, dijo simplemente "no me gustó". Celia Álvarez, coordinadora de prensa, se mostró entusiasmada, así como Óscar Ochoa, nuestro factotum; Erika Labastida criticó la actuación de las mujeres a las que calificó de planas, y alabó la de Gustavo Alejandro López Escalera (en la foto), que sin duda fue la estrella de la noche, haciendo un doble papel de vedette y salvaje azteca. Julio César Hernández estuvo bien, en su papel de marido que cuenta su primer desliz, así como la mesera, que tuvo una actuación seductora (fue actriz emergente, y lo hizo muy bien: era la única mujer con auténticas tablas en el escenario). Entre los muchachos de teatro que no participaron hubo opiniones adversas: consideraron que se presentó la obra al vapor y sin adecuada preparación. Bien o mal, la obra removió, molestó, agradó, y como resultado positivo está el hecho de que el maestro Adame, director de la Facultad de Taetro, me pidió que presentáramos la obra formalmente en la Unidad de Artes. El director Ramiro Sotelo manifestó su deseo de montarla. Y yo, por el momento, he decidido dejar la obra en paz por un tiempo, pues otras labores me van a ocupar: iniciaré el Taller de Novela en la Editorial después de las vacaciones de Semana Santa. En el Facebook subiré todas las fotos de la obra. Agradezco el entusiasmo de José Agustín Alarcón, O'neil Itzel García, Karina Hernández y sobre todo de Julio César Hernández Saldaña que acogieron el proyecto y lo sacaron adelante a pesar de la premura: cuatro ensayos. En manos de Julio César queda la chispa de esta obra y conociendo su carácter emprendedor no dudo podremos presentar la obra en todo su poderío: una obra llena de personajes intensos, con un lenguaje fuerte y situaciones extremas de amor, lujuria, violencia, vanidad y rutinas domésticas.

Marco Tulio Aguilera