Mi editor, Ricardo Moreno Botello, con el primer ejemplar de mi Historia de todas las cosas

Aunque ya podría morir tranquilo, mi insaciabilidad me dice que todavía hay más: no sé si mejor: mi novela El sentido de la melancolía. Felicito a Ricardo por su fe en mi trabajo. Aunque detrás de mi novela hay décadas de disciplina y muchas páginas escritas, es esta novela, reescrita 34 años después de su primera aparición, la que marcó mi vida: cuando apareció la primera versión, que se llamó Breve historia de todas las cosas, fue comparada (para bien y para mal) con Cien años de soledad. Sobre este tema hay abundantes textos en este blog.

Marco Tulio Aguilera